El presidente de la Fundación Libertad, creada en Rosario en 1988, promueve la libertad política y económica en el mundo junto a Mario Vargas Llosa.

– ¿Cuál cree que ha sido el momento de mayor libertad política y/o económica de la Argentina en las tres décadas de funcionamiento de la Fundación Libertad?

– Creo que los momentos de mayor libertad política y económica fueron durante el menemismo, aunque afectado por la corrupción, y el gobierno de Mauricio Macri, antes que se desate la actual crisis. Raúl Alfonsín tuvo un gran rol en la consolidación de la democracia, pero su gestión se vio afectada por los levantamientos carapintadas y la hiperinflación.

– ¿Tras la etapa del kirchnerismo, se aprovechó, desperdició o está pendiente la oportunidad de generar un modelo de país distinto al imperante desde el siglo pasado?

– Pareciera que la oportunidad extraordinaria que se planteó no se ha aprovechado de la manera adecuada. Evidentemente, hay un gran problema con los gobiernos no peronistas en nuestro país: o no llegan o no terminan sus mandatos y los terminan rengueando Y los peronistas solo mantienen la mediocridad, o van claramente a opciones autoritarias, como los K.

– ¿Cuánta cuota de culpa tienen los dirigentes empresarios, políticos y gremiales en que se le tenga más miedo a la reforma laboral que capacidad de abocarse y explicarla como fundamental para los tiempos que transcurren?

– Mucha, la política argentina es populista y demagógica, y evita pagar costos esenciales para el futuro, como modernizar el mercado laboral. La dirigencia sindical es una casta, en muchos casos mafiosa, que se opone a cualquier cambio de status quo. Y el empresariado es muy timorato y no defiende las ideas generales que promueven el progreso

– Fueron anfitriones de dos presidentes que se miran cual espejos, pero que se devuelven imágenes bastante diferentes si se los mide desde los resultados, como son Piñera y Macri. ¿Quién dio en la tecla y que le falta al que no?

– Las situaciones de los países no son comparables. Chile lleva más de dos décadas de progreso económico y social y ha encarado y mantenido reformas estructurales, y una integración al mundo que son admirables. Además, en Chile hay una coalición de centroderecha muy competitiva, en condiciones de ganar elecciones en cualquier momento. Argentina viene a los tumbos, con una política de esencia «peronista» que hace prácticamente inviable el desarrollo del país. En ese contexto, obviamente las presidencias de Piñera y Macri son distintas, con clara ventaja para el chileno.

– ¿Cree que se está por producir en América Latina un fenómeno pendular en lo político que puede volver todo atrás, o estima que los pueblos han aprendido y, por ejemplo, no hay chances de una economía y vida política de índole chavista a pesar de que sus admiradores triunfen?

– El chavismo está teniendo resultados tan espantosos, cuya principal expresión es los millones de venezolanos que emigran, que no creo que hoy haya muchos países dispuestos a seguir ese rumbo. Creo que tendremos un modelo con gobiernos más pragmáticos, a veces más liberales, otra más socialistas. Creo y espero que el modelo bolivariano quedará reducido a pocos países. En este sentido es muy relevante lo que ocurra en México, donde hay algunas amenazas muy claras.

– En lo político, ¿falló el gobierno de Cambiemos/Juntos por el Cambio en construir un espacio amplio republicanista, capaz de contener a sectores con diferencias pero al fin distintos a lo que propone el arco progresista?

– Si se consolidad la derrota de Cambiemos, habrá que analizar dónde estuvo el fracaso. Creo que hay algunas cosas obvias: haber subestimado la herencia, y pretendido resolverla con un gradualismo excesivo es quizás uno de los más relevantes. Pero también mantener un gasto social parasitario, que no soluciona los problemas y es financiado por la castigada clase media. Y quizás el modelo de gobierno, con Economía dividida en varios ministerios, tampoco fue correcto.

– ¿Hay empresarios realmente liberales en la Argentina o es un discurso que les sirve para posicionarse fuera del país y carece de ejercicio práctico?

– Los hay, en especial en el interior, donde hay regiones con empresarios muy libreempresistas, y partidarios de la competencia.

¿Quién es Gerardo Bongiovanni?

– Es presidente de la Fundación Libertad, creada en Rosario en 1988.

– Secretario General de la Fundación Internacional para la Libertad, presidida por el Premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa.

– La Mont Pelerin Society lo incorporó en la Mesa Directiva de la MPS, la organización liberal más prestigiosa del mundo. Entre el grupo de miembros pasados y presentes de la MPS, que incluye prestigiosos funcionarios, periodistas, economistas y académicos del mundo entero, cabe señalar a los ganadores del Premio Nobel de Economía Friedrich Hayek (1974), Milton Friedman (1976), George Stigler (1982), James Buchanan (1986), Maurice Allais (1988), Ronald Coase (1991), Gary Becker (1992) y Vernon Smith (2002).

– Es además miembro del Patronato de la Fundación Iberoamérica Europa.

– Miembro del consejo de administración de la Fundación Global (Mar del Plata) y Fundación Alberdi (Mendoza). Es Miembro del Consejo de Administración de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas – Eseade (Buenos Aires). Miembro del Consejo de Administración de la Fundación Global (Mar del Plata), Fundación Alberdi (Mendoza) y miembro del Consejo Consultivo de Federalismo y Libertad (Tucumán).

– Es director del Instituto de Estudios Económicos, IEE, de Rosario. Co Director del CeyCe, Centro de Estudios y Capacitación Empresaria. Integrante del Consejo Directivo del Foro Regional Rosario. Presidente del Consejo Editorial de la Revista «Perspectivas».

– Ha ejercido el periodismo radial y televisivo como el programa «A Fondo», (Telefe Rosario y LT8 Radio Rosario), y colabora en diversos diarios argentinos y extranjeros entre ellos el «Wall Street Journal» (EE.UU) y «Gaceta de Negocios» (España).

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