Argentina, como tantos otros países, ha adoptado el confinamiento casi total para controlar la propagación del coronavirus. Solo algunas actividades han quedado exceptuadas a los fines que haya un abastecimiento mínimo de alimentos y medicamentos en la sociedad.

Esta decisión conlleva directamente tomar decisiones económicas que amortigüen en cierta medida los costos –hoy inconmensurables- de un detenimiento prácticamente total en la producción y generación de riqueza de país. Más aún en el nuestro, donde la pobreza trepa al 35,5% y la informalidad al 35,9%.

Accedé al informe completo acá:

https://libertad.org.ar/web/wp-content/uploads/2020/04/Informe-Pandemia-2.pdf